98° ANIVERSARIO DEL PARTIDO COMUNISTA
- 5 ene 2016
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El viernes 8 de enero a las 19hs te invitamos a compartir con nosotrxs un brindis, en conmemoración de nuestro 98 aniversario. El mismo se realizara en nuestra casa de calle 9 esquina 64 Ante los intentos de restauración neoliberal y de profundización del saqueo en nuestra patria necesitamos una izquierda presente y un gran Partido Comunista para defender a lxs trabajadores y al pueblo. Veni a celebrar estos 98 años y sumate a construir el socialismo en la Argentina! Partido Comunista Federación Juvenil Comunista Regional La Plata, Berisso y Ensenada
A MI PARTIDO (Pablo Neruda)
Me has dado la fraternidad hacia el que no conozco. Me has agregado la fuerza de todos los que viven. Me has vuelto a dar la patria como en un nacimiento. Me has dado la libertad que no tiene el solitario. Me enseñaste a encender la bondad, como el fuego. Me diste la rectitud que necesita el árbol. Me enseñaste a ver la unidad y la diferencia de los hombres. Me mostraste cómo el dolor de un ser ha muerto en la victoria de todos. Me enseñaste a dormir en las camas duras de mis hermanos. Me hiciste construir sobre la realidad como sobre una roca. Me hiciste adversario del malvado y muro del frenético. Me has hecho ver la claridad del mundo y la posibilidad de la alegría. Me has hecho indestructible porque contigo no termino en mí mismo.
98° ANIVERSARIO DEL PARTIDO COMUNISTA
Por Rogelio Roldán
La riqueza de esta centuria, no exenta de avances y retrocesos, de contradicciones y aciertos, excede el espacio concedido para esta nota, por eso quiero ceñirme a dos elementos que considero esenciales: la construcción de una remozada identidad comunista -que es la del “Manifiesto…” y a la par, de modo dialéctico, también es la de un actualizado análisis de los nuevos problemas, incluida su correspondiente respuesta, causados por la descomposición del sistema capitalista, ya en fase de crisis civilizatoria- y el desarrollo teórico y práctico de nuestra cosmovisión del poder popular. Dicha identidad comparte varios rasgos comunes con otras pertenencias ideopolíticas populares y tiene también rasgos propios. A saber: Definición por el socialismo y el comunismo como forma cualitativamente superior de organizar y reproducir la vida social, económica, política y cultural de la humanidad.
Vocación revolucionaria, en el sentido más acabadamente marxista del término, es decir, de liquidar el aparato estatal de la dominación y fundar nuevas relaciones de propiedad y nuevas relaciones humanas, desalienadoras, base de una sociedad realmente humanista, de “productores libres en una sociedad libre”.
Visión clasista. Somos parte íntima y activa de la clase obrera, del sujeto pueblo. No desde la defensa del “bien común” dentro del sistema capitalista, sino desde la afirmación de los intereses de la clase como motor de toda la lucha liberadora.
Internacionalismo. La lucha de clases no es nacional sino por su forma, y el análisis y la acción en el proceso político argentino queda parcial si no vemos en él la incidencia de esta confrontación a nivel mundial. Asimismo, y acorde a la época, es el contenido y la proyección nuestroamericana de la política internacional de los comunistas.
Enfoque de la unidad como cuestión teórica y práctica estratégica para constituir al sujeto social pueblo en bloque político de la revolución. Se trata de la unidad por el contenido, no solo por la forma. En la Argentina no hay una vanguardia, construirla en base a la unidad de proyecto, a la unidad de todos los revolucionarios, es aún una tarea pendiente.
Estos rasgos, integrados dialécticamente, no de uno en uno por separado, ni contrapuestos entre sí, pienso que conforman la esencia de la identidad comunista.
Un componente medular de nuestra visión y, por ende, de la línea política partidaria, es la cuestión cardinal de la revolución: la cuestión del poder. Entendemos que hoy esta es una discusión de plena vigencia. En el país hay crisis de hegemonía y crisis de dominación. Están en pugna el proyecto de regresión neoliberal empujado desde la embajada y el proyecto de un capitalismo “serio”, “humano” y sus etcéteras, que no existe ni puede desarrollarse por causa de la dependencia, como tampoco existe ninguna burguesía “nacional” capaz de plasmarlo. Entendemos que el rol de la clase no pasa por ser funcional a estos proyectos ni en erigirse en vanguardia autoproclamada, sino por la construcción de contrahegemonía a partir de una política de acumulación de fuerzas asentada en la creación de bases de poder popular.
Dichas bases de poder popular sólo pueden desarrollarse en la lucha cotidiana por las reivindicaciones más sentidas -comenzando por defender lo conquistado e ir por más-, articuladas en una iniciativa política unificada de poder alternativo, vale decir por la construcción de un nuevo bloque político histórico. Se trata de una política de acumulación enfilada a gestar una identidad política de envergadura tal que llegue a constituirse en representación política histórica del pueblo trabajador argentino, que incorpore a su acervo un enfoque nuestroamericano, internacionalista y antiimperialista.
Semejante fuerza se construye en un proceso no lineal, desparejo y para nada espontáneo, de alta complejidad por lo multifacético de su contenido y funciones, y durante un período más o menos prolongado. Ese proceso requiere de continuidad, coherencia y persistencia, aún por momentos -debido al accionar del enemigo de clase, que no se quedará como simple espectador- se torne difícil. En él cada actor político-social adquiere responsabilidades a tono con su incidencia en el sujeto popular. A esta creación de subjetividad revolucionaria organizada en fuerza autónoma apostamos los comunistas.










































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